Que fácil quedarme callado,
sin lados,
recorriendo el círculo de mi isla.
Que difícil compartir,
implicarse otra vez en el juego.
Cuantos debería...
cuantos no debería...
cuanta carga estúpida
hace que me encorve al andar.
Cuantos hacia ti, contigo y sin ti.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario