
Tumbado boca arriba sobre la arena de la playa,
sudor por falta de sueño, por la sed de ayer,
por el primer cigarro del día.
La cafeína se eriza en mis brazos,
salimos corriendo hacia el mar, luego despacio hacia el bar,
cerveza helada, fría
como la piel de las despedidas.
Naranja, las sábanas de tu cama.
Naranja, tu lengua esta mañana.
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